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Cáncer infantil
Ayudar a un niño a tomar medicinas durante el tratamiento del cáncer
Preguntas prácticas para los padres cuando a un niño le cuesta tomar las medicinas contra el cáncer por el sabor, para tragar, las náuseas, el miedo, las rutinas o las dosis que se olvidan.
En resumen
Cuando a un niño le cuesta tomar una medicina, pregunte al equipo de oncología antes de triturarla, mezclarla, saltarla, duplicarla o cambiar el horario; el sabor, las náuseas, el miedo y la dificultad para tragar muchas veces se pueden planificar.
Esta página es para padres cuyo hijo tiene dificultad para tomar medicinas durante el tratamiento del cáncer. Repasa la lista de medicinas, las herramientas adecuadas, trucos para el sabor, el manejo seguro, una rutina diaria y cuándo llamar para pedir ayuda.
Por qué es más difícil de lo que parece
El tratamiento del cáncer de un niño no es una sola medicina. Muchas veces es un conjunto cambiante de quimioterapia que se toma por la boca, esteroides, medicinas contra las náuseas, antibióticos para prevenir infecciones y algo para el dolor de boca. Varias saben horrible. Algunas deben darse a horas exactas. Unas pocas son medicamentos peligrosos que quizás deba manejar con guantes.
Mientras tanto, quien las toma tiene cuatro años y ha decidido que ya no más.
Nada de esto es un fracaso como padre o madre. Es un problema de organización, y responde a la organización: una lista escrita, el equipo adecuado, una rutina fija y algunas técnicas de personas que hacen esto todos los días.
Haga la lista antes de armar la rutina
Un buen primer paso es una lista sencilla y útil de las medicinas de su hijo, con las instrucciones. Compártala con todas las personas que lo cuidan. Llévela a cada visita y a cada parada en la farmacia.
De cada medicina, anote:
- El nombre, la dosis y la cantidad por dosis.
- A qué hora se da y si importa la comida.
- Para qué sirve, en sus propias palabras.
- Qué hacer si se olvida una dosis, y qué hacer si el niño vomita después de tomarla.
Esa última línea es la que las familias casi nunca tienen a las 9 p. m. La ACS dice que pregunte a su equipo de antemano qué hacer si su hijo vomita una dosis, y que avise al equipo de cualquier dosis olvidada o tardía. La respuesta es distinta según el medicamento.
La mercaptopurina, una quimioterapia oral que se usa para la leucemia, es un ejemplo. MedlinePlus dice que se dé más o menos a la misma hora todos los días. Si ya casi es hora de la siguiente dosis, sáltese la dosis olvidada. Nunca dé una dosis doble.
Escriba esas respuestas en la lista, medicamento por medicamento, antes de necesitarlas.
Use las herramientas correctas, no el cajón de la cocina
Dos piezas de equipo importan más que cualquier otra cosa en este artículo.
Use el dispositivo de medir que le dan en la farmacia, no cucharas de cocina. Una cuchara de cocina no tiene un tamaño estándar, así que una dosis medida con ella es un cálculo al ojo.
Use una jeringa oral para las medicinas por la boca, nunca una jeringa intravenosa. Pregunte a su equipo si debe tirar o lavar cada jeringa después de la quimioterapia. Si la jeringa trae una tapita pequeña, manténgala lejos de su hijo para que no se la trague.
Técnicas que sí funcionan con el sabor
Las familias y los hospitales de niños suelen sugerir estas maneras de que la medicina sea más fácil de tomar:
- Adormezca la lengua primero con una paleta de hielo o un cubito de hielo.
- Cubra la lengua con una cucharada de mantequilla de maní o de miel de maple antes de la dosis.
- Coma o beba algo justo antes y justo después para tapar el sabor.
- Tápese la nariz, porque el gusto y el olfato trabajan juntos.
- Pregunte al farmacéutico si se puede mezclar la medicina líquida con polvo para bebidas instantáneas, jarabe de chocolate o miel de maple.
- Moje una pastilla en algo dulce, como cobertura de chocolate, jarabe o jalea.
- Pregunte si se puede poner una tableta dentro de una cápsula de gelatina vacía.
- Pregunte si las pastillas trituradas o el contenido de las cápsulas se pueden mezclar con una pequeña cantidad de gelatina, puré de manzana, helado o jugo.
Hay dos reglas con esto. Pregunte siempre primero al farmacéutico, porque algunos medicamentos no se pueden triturar ni mezclar. Y use una pequeña cantidad de comida, no un plato lleno, para que una porción comida a medias no signifique una dosis tomada a medias.
Con la jeringa, apunte despacio hacia el interior de la mejilla. No la dirija hacia el fondo de la garganta, porque su hijo podría atragantarse.
Algunos de estos son medicamentos peligrosos, y eso cambia el manejo
La quimioterapia oral no es una pastilla común. La Sociedad Americana del Cáncer (ACS) dice:
- Es posible que deba usar guantes al tocar las pastillas o las cápsulas. Pregunte a su equipo.
- Si está embarazada o amamantando, pregunte al equipo si debe manejar estas medicinas.
- Pregunte si las tabletas o las cápsulas se pueden abrir, partir o triturar antes de hacerlo.
- Algunas quimioterapias deben quedarse en el frasco o la caja en que vinieron. Guárdela en un lugar seguro, lejos de los niños y de las mascotas.
- Algunas deben devolverse a la farmacia para desecharlas de forma segura. Pregunte a su equipo cómo deshacerse de la medicina que no se use.
- Pida a su equipo un estuche para derrames y que le enseñen a usarlo.
Los líquidos del cuerpo también cuentan. La ACS dice que, por lo general, el cuerpo tarda al menos 48 horas en eliminar la mayor parte de la quimioterapia. Use 2 pares de guantes desechables al manejar vómito, orina, heces o artículos manchados. Baje la tapa del inodoro antes de tirar la cadena. Si un líquido del cuerpo toca su piel, lave muy bien la zona con agua tibia y jabón.
Convertir la pelea en una rutina
El rechazo suele tener que ver con el control, el miedo o el recuerdo de un sabor, no con desafío.
Algunas cosas que ayudan:
- Mantenga la misma hora, el mismo lugar y el mismo orden todos los días. Lo predecible funciona mejor que lo negociado.
- Ofrezca opciones reales dentro de un marco fijo. Qué vaso, qué bebida para después, qué silla, sentado en su regazo o a su lado. Nunca ofrezca la opción de si la toma o no.
- Deje que los niños mayores se encarguen de la lista de control y marquen ellos mismos las dosis.
- Nunca llame dulce a la medicina, y nunca esconda una dosis en una comida favorita. Si el truco se descubre, pierde tanto la medicina como la comida.
- Después de una dosis difícil, dé algo que le guste al niño, siempre, para que la secuencia termine bien.
- Pida al especialista en vida infantil (child life). Trabaja regularmente con el rechazo de medicinas, la práctica de tragar pastillas y el miedo a las agujas, y puede enseñar a un niño en edad escolar a tragar pastillas practicando con caramelos pequeños.
Si los esteroides, como la prednisona, forman parte del plan, espere cambios de humor (MedlinePlus los menciona), y avise a todos en la casa qué esperar. Saber que es por el medicamento facilita mantenerse firme sin pelear.
Cuándo pedir ayuda más pronto
Llame antes de cambiar cualquier cosa. En concreto, llame antes de triturar, partir, saltar, duplicar, retrasar o mezclar una dosis con algo nuevo.
- Llame al 911 o vaya a un servicio de urgencias si después de una dosis aparecen ronchas, un sarpullido que se extiende, hinchazón de la cara, los ojos, los labios o la lengua, silbidos al respirar o cualquier dificultad para respirar. MedlinePlus dice que esto puede ser anafilaxia, una emergencia. No espere a ver si se le pasa. No maneje usted mismo.
- Llame de inmediato a la línea de oncología, a cualquier hora, si la temperatura de su hijo es de 100.4 °F (38 °C) o más. Los CDC dicen que llame a su médico de inmediato, y que la fiebre durante la quimioterapia es una emergencia médica (CDC). Si el equipo de su hijo le dio un número más bajo, use el de ellos. Si no logra comunicarse con nadie en unos minutos, vaya a la sala de emergencias y diga al personal que su hijo está recibiendo quimioterapia. No dé medicina para la fiebre primero, a menos que su equipo se lo haya indicado.
- Llame a su equipo de atención médica ese mismo día si su hijo vomita una dosis y su lista escrita no dice qué hacer después. También llame ese mismo día si su hijo no puede retener ninguna medicina.
- Llame de inmediato a la línea de oncología, de día o de noche, si su hijo tiene llagas nuevas en la boca, aun con temperatura normal. Las llagas en la boca pueden ser señal de infección durante la quimioterapia. En ese momento, pregunte si existe una forma líquida de la medicina.
- Llame a su equipo de atención médica en uno o dos días si se han olvidado dos o más dosis. Puede existir una forma líquida.
Qué leer después
Vea Talking to Your Child About Cancer para el lado de la conversación, y Eating When You Have Nausea y Eating with Mouth Sores (en inglés) para los síntomas detrás de muchos rechazos. También son útiles: Caring for Yourself as a Parent (en inglés), Questions to Ask About Childhood Cancer Treatment y Siblings and Hospital Days During Childhood Cancer.
Fuentes
- American Cancer Society, Chemotherapy Safety
- American Cancer Society, Oral Chemotherapy
- MedlinePlus, Mercaptopurine
- MedlinePlus, Anaphylaxis
- CDC, Fever and chemotherapy
- Support for Families: Childhood Cancer, National Cancer Institute