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Efectos secundarios
Pérdida de apetito y cambios de peso
Una guía en lenguaje sencillo sobre la pérdida de apetito, la pérdida y el aumento de peso, y la desnutrición durante el tratamiento del cáncer, con consejos prácticos para comer. Basada en el Instituto Nacional del Cáncer.
En resumen
El cáncer y sus tratamientos pueden cambiar el apetito y el peso. La pérdida de apetito y de peso son comunes, aunque algunas personas suben de peso. Comidas pequeñas y frecuentes, alimentos ricos en proteínas y calorías, y la ayuda de un dietista pueden marcar la diferencia. Avise a su equipo de cualquier cambio.
La versión sencilla
El cáncer y sus tratamientos pueden cambiar el apetito y el peso. La pérdida de apetito y de peso son comunes, pero algunas personas suben de peso. Y la pérdida de peso puede llevar a la desnutrición, cuando el cuerpo no recibe suficientes nutrientes.
Vaya en la dirección que vaya su peso, avise a su equipo. Un dietista registrado puede ayudarle a usted y a su familia con un plan a su medida.
Pérdida de apetito y de peso
Muchos efectos secundarios hacen que comer sea más difícil: náuseas, diarrea, estreñimiento, sentirse lleno enseguida, dolor al tragar, llagas en la boca, boca seca y cambios en el sabor. La ansiedad, el dolor, la depresión y el cansancio también reducen el apetito.
Algunas maneras de manejarlo:
- Coma alimentos ricos en proteínas y calorías, y coma primero las proteínas cuando tenga más apetito.
- Haga comidas pequeñas cada 2 o 3 horas —unas 5 o 6 al día— y ponga una alarma si se le olvida.
- Coma dentro de la primera hora después de despertar, y tome algo antes de dormir.
- Si no le apetece la comida sólida, pruebe licuados, batidos, jugos o sopas; use leche entera o yogur para sumar calorías.
- Tome bebidas nutritivas de suplemento entre comidas.
- Agregue queso, salsas cremosas, frijoles o carne a los platillos para sumar calorías y proteínas.
- Haga agradable el momento de comer: música, buena compañía, un lugar tranquilo.
Si el apetito no mejora, pregunte a su médico por los estimulantes del apetito.
Aumento de peso
Aunque muchas personas bajan de peso, otras suben durante el tratamiento. Las causas incluyen la retención de líquidos, el aumento del apetito, los cambios en el metabolismo (por ejemplo, con la terapia hormonal), ciertos medicamentos —sobre todo los esteroides— y la menor actividad física.
Los cambios pequeños son normales, pero avise a su médico de un aumento repentino (por ejemplo, más de 2 kilos en una semana) o que no se detiene. Para manejarlo, elija alimentos con fibra y proteínas magras, limite la sal, el azúcar y el alcohol, y manténgase tan activo como pueda.
La desnutrición
La desnutrición ocurre cuando el cuerpo no recibe suficiente energía, proteínas, vitaminas y minerales. Puede causarla el cáncer, los efectos del tratamiento, o ambos. Importa porque puede debilitarle, dificultar la lucha contra las infecciones y hasta interrumpir el tratamiento.
Para ayudar a prevenirla: coma alimentos ricos en calorías y proteínas, use bebidas de suplemento, haga comidas pequeñas y frecuentes, e informe de inmediato a su médico si pierde más de 1.5 a 2 kilos en una semana. Si comer sigue siendo muy difícil, el equipo puede sugerir otras formas de nutrición.
Para la familia y los cuidadores
No se sorprenda si los gustos de su ser querido cambian de un día para otro. Ofrezca apoyo con suavidad, sin presionar para que coma, y resuelvan juntos los problemas para comer. Ayudar con el mercado y la cocina —con una lista de sus comidas favoritas— es una ayuda enorme.
Este contenido es solo educativo y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Fuente: Instituto Nacional del Cáncer (NCI).