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Cancer Explained

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Efectos secundarios

Problemas de memoria y concentración ("quimiocerebro")

Una explicación en lenguaje sencillo de los problemas de memoria y concentración durante el tratamiento del cáncer —lo que muchos llaman quimiocerebro o niebla mental— y maneras de manejarlos. Basada en el Instituto Nacional del Cáncer.

En resumen

Algunos tratamientos del cáncer dificultan pensar, concentrarse o recordar. Muchas personas lo describen como una niebla mental o 'quimiocerebro'. Es un efecto secundario conocido, y hay maneras de manejarlo: planear el día, ejercitar cuerpo y mente, y usar apoyos para la memoria. Cuéntele a su equipo si lo nota.

La versión sencilla

Algunos tratamientos del cáncer pueden hacer más difícil pensar, concentrarse o recordar las cosas. Muchas personas lo describen como una niebla mental, o lo llaman "quimiocerebro".

Estos problemas son un efecto secundario conocido del tratamiento, y hay maneras de manejarlos. Que ocurran o no depende del tipo de tratamiento, la edad y otros factores de salud.

Qué tratamientos pueden causarlo

La quimioterapia puede causar dificultades para pensar, concentrarse o recordar. También algunos tipos de radioterapia dirigida al cerebro, y la inmunoterapia.

Los problemas pueden empezar durante el tratamiento o después, y no se ven igual en todas las personas. Algunas notan cambios muy pequeños, como un poco más de dificultad para recordar; otras tienen problemas mayores de memoria o concentración.

Qué puede hacer su médico

Su médico evaluará sus síntomas y le orientará sobre cómo manejarlos o tratarlos.

Otras condiciones también pueden influir: tratar la mala nutrición, la ansiedad, la depresión, el cansancio o el insomnio puede mejorar también la memoria y la concentración. Por eso es tan importante hablarlo. Cuéntele a su equipo de atención —usted o un familiar— si tiene dificultades para recordar, pensar o concentrarse.

Maneras de manejarlo en el día a día

  • Planee su día. Haga las tareas que exigen más concentración a la hora del día en que se sienta mejor. Descanse lo suficiente y duerma bien de noche. Si necesita siesta, que sea corta (menos de una hora), para no afectar el sueño nocturno. Mantenga una rutina diaria.
  • Ejercite el cuerpo y la mente. El ejercicio reduce el estrés y ayuda a sentirse más alerta. Pregunte a su equipo qué ejercicios suaves le convienen. Las prácticas de mente y cuerpo, como la meditación, y los ejercicios mentales, como los rompecabezas y los juegos, también ayudan a algunas personas.
  • Apóyese en recordatorios. Anote la información importante y tenga la lista a mano. Use una agenda, el teléfono o notas de voz para recordar las actividades importantes. Guarde los nombres y teléfonos importantes en un solo lugar fácil de encontrar.

Hable con su equipo de atención

Prepare su visita anotando de antemano las preguntas que quiere hacer. Puede pedir hablar con un trabajador social sobre apoyos y recursos adicionales, o preguntar si especialistas —como un neuropsicólogo o un terapeuta ocupacional— podrían evaluar o tratar estos problemas.


Este contenido es solo educativo y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Fuente: Instituto Nacional del Cáncer (NCI).

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