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Cancer Explained

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Diagnóstico

Obtener una segunda opinión

Una guía en lenguaje sencillo para obtener una segunda opinión tras un diagnóstico de cáncer: por qué la gente lo hace, cómo pedírsela a su médico, qué registros reunir, y qué hacer si las dos opiniones difieren. Basada en la Sociedad Americana Contra el Cáncer.

En resumen

Una segunda opinión significa pedir a otro médico de cáncer que revise sus resultados y le diga qué recomendaría. Es de lo más normal en la atención del cáncer. Para la mayoría de los cánceres hay tiempo para obtenerla, el seguro a menudo la cubre, y los médicos esperan la solicitud.

Una segunda opinión significa pedir a otro médico de cáncer que revise sus resultados, hable con usted sobre su caso, y le diga qué recomendaría.

Es de lo más normal en la atención del cáncer. Las personas buscan segundas opiniones para confirmar un diagnóstico, para conocer otras opciones de tratamiento, o simplemente para sentirse más seguras antes de empezar. Los médicos están acostumbrados a esta solicitud, y su atención no tiene que detenerse mientras la obtiene.

Una segunda opinión es común, esperada y su derecho: puede ayudarle a sentirse seguro con su plan de tratamiento.

¿Hay suficiente tiempo?

Esta suele ser la primera preocupación, y para la mayoría de las personas la respuesta es tranquilizadora: para la mayoría de los cánceres, las decisiones de tratamiento no tienen que tomarse la misma semana del diagnóstico. Tomarse un tiempo para entender su cáncer y sus opciones es parte normal de una buena atención. Unos pocos cánceres sí necesitan decisiones de inmediato. Lo más seguro es preguntarle directamente a su médico: "¿Es mi cáncer uno en el que hay que empezar el tratamiento de inmediato?" y "¿Esperar dos o tres semanas para una segunda opinión cambiaría mi resultado?".

Por qué la gente busca segundas opiniones

Razones comunes incluyen: querer estar seguro de haber explorado todas las opciones; tener un cáncer raro o poco común; que su médico no sea especialista en su tipo específico de cáncer; que haya incertidumbre sobre el tipo o el estadio exactos; que le hayan ofrecido varias opciones y no sepa cómo elegir; pensar que un tratamiento más nuevo o un estudio clínico podría estar disponible; o simplemente querer la tranquilidad de saber que el diagnóstico es correcto. Cualquiera de estas razones es suficiente. No necesita justificar la solicitud.

Cómo pedírsela a su médico

Algunas personas temen herir los sentimientos de su médico. Recuerde: las segundas opiniones son de rutina, y la decisión es suya. Si no sabe cómo plantearlo, pruebe: "Estoy pensando en obtener una segunda opinión. ¿Puede recomendarme a alguien?" o "Antes de empezar el tratamiento, me gustaría una segunda opinión. ¿Me ayudaría con eso?".

Nunca necesita el permiso de su médico para una segunda opinión, pero la mayoría de los médicos le ayudarán activamente a obtenerla.

Qué reunir antes de la cita

El segundo médico necesita los detalles exactos de su diagnóstico y del tratamiento propuesto. Tenga listo: una copia de su informe de patología de cualquier biopsia o cirugía; una copia de su informe quirúrgico, si tuvo cirugía; su resumen de alta, si estuvo hospitalizado; un resumen del plan de tratamiento actual de su médico; una lista de todos sus medicamentos y dosis; y sus imágenes (a menudo se comparten en un disco o de forma electrónica). Puede pedir al consultorio de su médico que envíe los registros directamente al segundo médico. Antes de agendar, llame a su compañía de seguro y pregunte qué cubre su plan y si requiere que el segundo médico esté en su red.

Si las dos opiniones difieren

Sucede, y no significa que alguien se haya equivocado: la atención del cáncer a menudo tiene más de un camino razonable. Si la segunda opinión difiere de la primera, haga una cita con su primer médico para hablar de las diferencias, pídale a cada médico que explique cómo llegó a su plan y cómo interpretó sus resultados, y pregunte si los dos médicos pueden revisar su caso juntos. A veces otro especialista puede ayudarle a darle sentido a las dos opiniones.

Una segunda opinión distinta es información, no una crisis: pedir a ambos médicos que expliquen su razonamiento suele aclarar el mejor camino.

En resumen

Una segunda opinión puede confirmar su diagnóstico, abrir opciones que no había escuchado, o simplemente darle confianza de que su plan es el adecuado. Para la mayoría de los cánceres hay tiempo para obtenerla, el seguro a menudo la cubre, y los médicos esperan la solicitud. Si le ayudaría a avanzar con más tranquilidad, vale la pena hacerlo.

Una nota importante

Esta información es educativa y no sustituye el consejo médico. Para su caso, hable con su médico, enfermera, farmacéutico, dietista registrado o equipo de atención.

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