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Cancer Explained

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Efectos secundarios

Náuseas y vómitos durante el tratamiento del cáncer

Una explicación en lenguaje sencillo de las náuseas y los vómitos durante el tratamiento del cáncer: qué los causa, los medicamentos que los previenen y consejos para comer y estar más cómodo. Basada en el Instituto Nacional del Cáncer.

En resumen

Las náuseas y los vómitos son efectos secundarios comunes de la quimioterapia y la radioterapia. La parte tranquilizadora: los medicamentos antináuseas (antieméticos) a menudo los previenen o alivian antes de que se vuelvan un problema. Comer porciones pequeñas, tomar líquidos y evitar olores fuertes también ayuda.

La versión sencilla

Las náuseas son la sensación de malestar en el estómago, como ganas de vomitar. Los vómitos son cuando se devuelve. Ambos son efectos secundarios comunes de tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia.

La parte tranquilizadora: los medicamentos antináuseas a menudo previenen o alivian las náuseas y los vómitos antes de que empiecen o se vuelvan un problema. Si no se controlan, los vómitos pueden causar deshidratación y pérdida de peso, así que vale la pena manejarlos desde temprano.

Pueden ocurrir en distintos momentos: agudos (dentro de las 24 horas del tratamiento), tardíos (1 a 7 días después), anticipatorios (antes del tratamiento, provocados por el entorno) y crónicos.

Los medicamentos que ayudan

Los medicamentos llamados antieméticos funcionan bien para prevenir y aliviar las náuseas y los vómitos. Su médico puede recetar más de un tipo y le dirá cuándo tomarlos.

Por lo general recibirá medicamento antináuseas antes de que empiece la quimioterapia, porque una vez que las náuseas aparecen, son más difíciles de tratar. Si el que le dieron no le funciona, avise: hay muchas opciones y se puede ajustar.

Consejos para el día a día

  • Tome muchos líquidos. Sorbos de agua, caldo, jugos, té o bebidas deportivas a lo largo del día para evitar la deshidratación.
  • Coma alimentos suaves con el estómago. Alimentos fríos como paletas, gelatina y yogur, y almidones simples como pan tostado, arroz, pasta sin salsa y galletas saladas. El jengibre puede ayudar.
  • Evite ciertos alimentos. Deje de lado lo grasoso, frito, muy dulce o picante si le cae mal.
  • Evite los olores fuertes al comer. El café, el pescado, la cebolla y el ajo pueden molestar. Pida a otros que cocinen y coma en un lugar ventilado.
  • Coma porciones pequeñas más seguido. Pruebe cinco o seis comidas pequeñas en lugar de tres grandes.
  • Descanse después de comer. Quédese sentado, o recostado con la cabeza elevada, unos 30 minutos.
  • Lleve un registro. Anote cuándo siente náuseas y qué comió o hizo antes, para ayudar a su equipo a encontrar los desencadenantes.

Las técnicas de relajación —respiración profunda, imágenes guiadas, música, meditación— también pueden ayudar. Consulte siempre con su médico antes de probar suplementos o terapias alternativas, porque algunos pueden hacer que el tratamiento funcione peor.

En los niños

Las náuseas y los vómitos son efectos serios en los niños con cáncer y pueden tratarse con muchos de los mismos medicamentos, a menudo en dosis más bajas. Esté atento a las náuseas tardías: a veces el único indicio es un cambio en la forma de comer. Avise al equipo de su hijo sobre cualquier náusea, vómito o cambio repentino en el apetito.


Este contenido es solo educativo y no reemplaza el consejo de un profesional de la salud. Fuente: Instituto Nacional del Cáncer (NCI).

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