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Prevención
Protección solar: formas sencillas de proteger su piel
Una guía en lenguaje sencillo para proteger su piel del sol, basada en la orientación del Instituto Nacional del Cáncer, los CDC y la Sociedad Americana Contra el Cáncer.
En resumen
La mayor parte del daño que el sol causa a la piel proviene de los rayos ultravioleta (UV). Usted puede reducir esa exposición con sombra, ropa, un sombrero, lentes de sol y protector solar, y evitando el sol más fuerte del mediodía. Proteger a los niños es importante porque las quemaduras solares en los primeros años de vida aumentan el riesgo de cáncer de piel más adelante.
La versión sencilla
La mayor parte del daño que el sol causa a su piel proviene de los rayos ultravioleta (UV). Con el tiempo, ese daño puede llevar al cáncer de piel, que es el cáncer más común en los Estados Unidos.
La buena noticia es que la protección solar es sencilla y funciona. No necesita evitar el aire libre. Solo necesita unos cuantos hábitos fáciles que reduzcan la cantidad de rayos UV que llegan a su piel.
Piense en la protección solar como capas: sombra, ropa, sombrero, lentes de sol y protector solar, usados en conjunto.
Busque la sombra, sobre todo al mediodía
Los rayos UV son más fuertes a la mitad del día, por lo general entre las 10 a.m. y las 4 p.m. Planificar el tiempo al aire libre para temprano en la mañana o más tarde por la tarde puede reducir mucho su exposición.
Cuando esté afuera durante las horas de mayor intensidad, busque sombra bajo un árbol, una sombrilla o un techo. La sombra es una de las formas más fáciles de reducir los rayos UV sin renunciar a su día.
Una comprobación rápida es la regla de la sombra: si su sombra es más corta que usted, los rayos del sol están fuertes en ese momento.
La sombra es gratuita, fácil y una de las herramientas más eficaces que tiene.
Cúbrase con ropa
La ropa es una barrera confiable entre su piel y los rayos UV. Cuando sea posible:
- Use mangas largas y pantalones largos o una falda larga.
- Elija telas de tejido apretado, que bloquean más rayos UV que los tejidos flojos.
- Los colores oscuros o brillantes suelen bloquear más rayos UV que los pálidos.
- Busque ropa con etiqueta UPF (factor de protección ultravioleta) si pasa mucho tiempo al aire libre.
Un sombrero de ala ancha que dé sombra a la cara, las orejas y la parte de atrás del cuello añade protección donde es fácil olvidar el protector solar.
La ropa que no hay que volver a aplicar es una protección con la que puede contar todo el día.
Proteja sus ojos
Sus ojos y la piel delgada que los rodea también son sensibles a los rayos UV. Los lentes de sol que bloquean del 99 al 100 por ciento de los rayos UVA y UVB ayudan a proteger contra el daño ocular con el tiempo.
Los modelos envolventes también bloquean los rayos que entran por los lados. Esta protección importa tanto para los adultos como para los niños.
Use el protector solar de la manera correcta
El protector solar añade protección a la piel que no puede cubrir. Los expertos suelen sugerir un protector solar de amplio espectro con un FPS de 30 o más.
- Aplíquelo generosamente en toda la piel expuesta unos 15 minutos antes de salir.
- Vuelva a aplicarlo al menos cada 2 horas, y después de nadar, sudar o secarse con una toalla.
- No olvide zonas como las orejas, la parte de atrás del cuello, el empeine de los pies y los labios (use un bálsamo labial con FPS).
Una advertencia: el protector solar es una ayuda, no un escudo que le permita quedarse al sol todo el tiempo que quiera. Úselo junto con la sombra y la ropa, no en su lugar.
El protector solar funciona mejor como una capa de protección entre varias.
Proteger a los niños
La protección solar en la niñez importa para toda la vida. Las quemaduras solares con ampollas en los primeros años de vida aumentan el riesgo de cáncer de piel, incluido el melanoma, más adelante.
- Mantenga a los bebés menores de 6 meses fuera del sol directo cuando pueda; use sombra y ropa en lugar de depender del protector solar para los bebés muy pequeños.
- Vista a los niños mayores con sombreros, lentes de sol y ropa que los cubra.
- Haga que volver a aplicar el protector solar sea parte de la rutina en la piscina o la playa.
- Dé el ejemplo: los niños copian los hábitos frente al sol que ven.
Crear hábitos de protección solar desde temprano protege la piel de su hijo durante décadas.
Recuerde el sol de todos los días
Es fácil pensar en la protección solar solo en la playa. Pero los rayos UV también le llegan durante las actividades cotidianas: pasear al perro, conducir, trabajar en el jardín, ver un partido. Los rayos UV también atraviesan las nubes y se reflejan en el agua, la nieve y la arena.
Los pequeños hábitos diarios, como tener el protector solar junto a la puerta o un sombrero en el auto, se suman para dar una protección real a lo largo de los años.