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Efectos secundarios

Linfedema: hinchazón después del tratamiento del cáncer

Guía en español sobre Linfedema: hinchazón después del tratamiento del cáncer. Explica qué puede significar, por qué importa y qué preguntas llevar al equipo de atención.

En resumen

Resumen en español de Linfedema: hinchazón después del tratamiento del cáncer, con pasos prácticos y preguntas para la visita.

Qué es el linfedema

El linfedema es una hinchazón. La causa es el líquido linfático que se junta en el cuerpo, entre la piel y el músculo. Ese líquido forma parte del sistema linfático. Ese sistema ayuda al cuerpo a luchar contra infecciones y enfermedades. Si tiene cáncer, el propio cáncer o su tratamiento pueden frenar el paso del líquido linfático. Así aparece el linfedema, que también se llama linfedema secundario.

El linfedema puede salir poco después del tratamiento. O puede salir años después de haberlo terminado. Casi siempre avanza despacio, a lo largo de meses o de años.

Una vez que aparece, es una enfermedad crónica. No se cura, pero sí se trata. El tratamiento alivia la hinchazón y le ayuda a moverse mejor en el día a día. El linfedema se controla mejor cuando se empieza pronto. Llame a su médico en cuanto note pesadez, hinchazón u otros signos.

Qué lo causa

Puede causarlo cualquier cosa que tape o desvíe el paso del líquido linfático. En el cáncer, esto pasa cuando:

  • el cáncer o un tumor tapa el paso del líquido linfático.
  • una cirugía por cáncer desvía ese paso.
  • la radioterapia deja tejido con cicatriz que tapa ese paso.

Su riesgo depende del tipo de cáncer y de dónde está. También de sus tratamientos. Hay otros factores de riesgo. Son estos: tener una infección; sanar despacio tras una cirugía; que le hayan quitado ganglios linfáticos; cirugías o radiación previas; cáncer avanzado; y tener sobrepeso u obesidad.

El linfedema afecta sobre todo a un brazo o a una pierna. Pero puede salir en cualquier parte del cuerpo. En el cáncer de seno se suelen quitar ganglios de la axila. Eso puede subir el riesgo de linfedema en la mano, el brazo o el pecho. También pueden causarlo los cánceres del abdomen o de la zona genital, y el linfoma. Y puede salir tras una cirugía por melanoma o por sarcoma.

Signos y síntomas

Puede notar síntomas en un brazo o una pierna. También cerca de donde tuvo la cirugía o la radioterapia. Los signos pueden salir despacio. Por eso conviene fijarse en los cambios pequeños. Estos son los signos generales:

  • sensación de pesadez, de llenura o de tirantez en la zona de la cirugía o de la radioterapia.
  • hinchazón que deja una marca hundida al apretar con el dedo. Cuando empeora, puede dejar de dejar marca.
  • entumecimiento u hormigueo en la zona afectada.
  • piel más oscura y más dura, cuando el linfedema lleva mucho tiempo sin tratar.

En un brazo o una pierna, el miembro puede verse más grande que el otro. También puede costar más moverlo o notarlo débil. En la cabeza o el cuello puede dar hinchazón. Y puede costar hablar, comer, tragar o respirar. En los genitales o el abdomen puede dar hinchazón, dolor al orinar o dolor al moverse.

La celulitis es una infección de la piel por bacterias. Puede poner en riesgo la vida y es una complicación común del linfedema. Sus signos son dolor, sensibilidad, enrojecimiento, hinchazón, piel caliente y fiebre. Si tiene fiebre u otros signos de celulitis, llame a su médico enseguida.

Cómo se diagnostica

Avise a su médico de la hinchazón o de otros cambios. Él mirará la zona hinchada. Si es un brazo o una pierna, la comparará con la del otro lado. También puede pedir pruebas. Entre ellas están la ecografía, la resonancia magnética y la linfangiografía por resonancia magnética. También la tomografía computarizada (TC) y la linfogammagrafía. Hay además medidas que no entran en el cuerpo: la perometría, el desplazamiento de agua y la espectroscopía de bioimpedancia. Los médicos usan también un sistema de etapas, del Estadio 0 al Estadio III. Sirve para decir qué tan grave es.

Cómo se trata

Los tratamientos ayudan a manejar los síntomas. Se pueden hacer en casa o con un profesional formado. Puede ser un enfermero o un terapeuta certificado en linfedema (TCL). Estos son los tratamientos:

  • Prendas de compresión. Son vendajes de estiramiento corto, envolturas, mallas o medias. Ayudan a mover el líquido y evitan que se junte.
  • Drenaje linfático manual. Es un masaje suave que mueve el líquido linfático. Forma parte de la terapia descongestiva completa.
  • Una bomba de compresión. Es un aparato que hace presión en el brazo o la pierna. Así mantiene el líquido en movimiento.
  • Cirugía y otros tratamientos para el linfedema avanzado. Incluyen el bypass linfovenoso, el trasplante linfovenoso, la liposucción y la terapia con láser.

Maneras de reducir su riesgo

El linfedema no se puede prevenir. Pero sí puede bajar su riesgo o evitar que vaya a peor. Su equipo puede sugerirle esto:

  • Cuide su piel para evitar infecciones. Use guantes al cocinar y en el jardín. Use crema para que no se agriete. Llame a su médico si ve rojez u otros signos de infección.
  • Use prendas de compresión de día y de noche, según le indiquen.
  • Haga ejercicio. Actúa como una bomba natural del sistema linfático. Pida a su médico un plan seguro para usted.
  • Eleve la zona afectada cuando pueda. Y evite hacer presión sobre ella. Por ejemplo, que le tomen la presión arterial y le saquen sangre del brazo sano.
  • Cuide su peso, beba bastante agua, baje la sal y evite el calor y el sol fuertes.

Cómo sobrellevar el linfedema

Los cambios físicos del linfedema pueden pesar en su ánimo. Trabajar con un TCL suele ser la mejor forma de manejarlo y de llevarlo. Pida apoyo a su equipo de atención. Ellos pueden ayudarle a prepararse para los momentos duros y a salir de ellos.

Cuándo buscar ayuda antes

  • Llame al 911 o acuda a una sala de emergencias si la hinchazón de la cabeza o del cuello empieza a dificultar la respiración o el paso de los alimentos. Esa es la única forma de linfedema que puede cerrar la vía respiratoria, y no debe esperar a una cita.
  • Llame al 911 o acuda a una sala de emergencias si una infección de la piel del lado hinchado trae escalofríos con temblor, confusión o mucho sueño, latido o respiración muy rápidos, piel fría y sudorosa, o casi nada de orina, o si el enrojecimiento se ve avanzar. La celulitis puede volverse sepsis, y la sepsis se trata en horas.
  • Avise a su equipo el mismo día si la zona hinchada se pone roja, caliente, sensible o dolorosa, o si tiene fiebre. Esas son las señales de la celulitis, una infección de la piel que puede volverse grave y que las personas con linfedema adquieren con más facilidad.
  • Si está en quimioterapia, no lo deje para el mismo día: llame de inmediato. Entonces una fiebre es una emergencia médica según los CDC, porque los glóbulos blancos que combatirían la celulitis pueden no estar. Use el número de 24 horas, y vaya a urgencias si no le contestan pronto.
  • Avise a su equipo el mismo día si el miembro se hincha bastante más en poco tiempo, o si aparece dolor al orinar o dolor al moverse junto con hinchazón en la zona genital o del vientre.
  • Avise a su equipo en uno o dos días si la zona empieza a sentirse pesada, llena o apretada, si de pronto un anillo o un zapato deja de quedarle, o si el miembro se siente más débil o más difícil de mover. Detectarlo en esta etapa es lo que lo mantiene manejable.

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