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Cancer Explained
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Efectos secundarios

El malestar emocional y el cáncer

Guía en español sobre El malestar emocional y el cáncer. Explica qué puede significar, por qué importa y qué preguntas llevar al equipo de atención.

En resumen

Resumen en español de El malestar emocional y el cáncer, con pasos prácticos y preguntas para la visita.

La versión sencilla

Así como el cáncer afecta su salud física, puede despertar una amplia variedad de emociones a las que no está acostumbrado, y hacer que sentimientos conocidos se vuelvan más intensos. Pueden cambiar de un día a otro, de una hora a otra o incluso de un minuto a otro, ya sea que esté en tratamiento, que haya terminado el tratamiento o que esté cuidando a alguien que lo tiene. El Instituto Nacional del Cáncer es directo al respecto: todos estos sentimientos son normales.

No hay una sola manera correcta de sobrellevarlo. Algunas personas sienten que tienen que mantenerse fuertes por sus familias; otras recurren a sus seres queridos, a otros sobrevivientes, a consejeros o a su fe. Lo que importa es hacer lo que sea mejor para usted, sin compararse con los demás.

Los sentimientos que muchas personas describen

  • Abrumado. Cuando se entera por primera vez de que tiene cáncer, es normal sentir que la vida está fuera de control: las rutinas se alteran y los términos médicos pasan volando. Aprender sobre su cáncer y hacer preguntas puede ayudarle a sentir que tiene más control.
  • Miedo y preocupación. Por el dolor, por verse o sentirse diferente, por la familia, las cuentas, el trabajo y la muerte. La mayoría de las personas se sienten mejor cuando conocen los hechos; algunos miedos vienen de historias o de información equivocada.
  • Estrés y ansiedad. La preocupación por el seguro, el transporte, el trabajo y las rutinas diarias es común. La ansiedad puede manifestarse en el cuerpo: latidos rápidos del corazón, dolores de cabeza o musculares, cambios en el apetito, malestar estomacal, sentirse tembloroso o mareado, dormir demasiado o muy poco, o dificultad para concentrarse. Informe a su médico sobre estos signos: son comunes con el estrés, pero su equipo querrá descartar que los medicamentos o el tratamiento sean la causa.
  • Enojo. "¿Por qué a mí?" es una pregunta muy normal. El enojo muchas veces reemplaza sentimientos que son difíciles de mostrar, como el miedo o la impotencia. No es saludable guardarlo por dentro.
  • Tristeza y depresión. Muchas personas sienten una sensación de pérdida: de la salud y de la vida que tenían antes del diagnóstico. Para algunas, los sentimientos dolorosos se hacen más fuertes y estorban en la vida diaria. Eso puede ser depresión, que es común en las personas con cáncer y que se puede tratar.
  • Soledad y culpa. Los amigos pueden no saber qué decir; usted puede sentir que nadie lo entiende, o culparse a sí mismo. El recordatorio del Instituto Nacional del Cáncer: tener cáncer no es su culpa. Nadie sabe por qué algunas personas tienen cáncer y otras no.
  • También esperanza y gratitud. Una vez que el tratamiento se vuelve una rutina, muchas personas sienten una esperanza real: millones de personas que han tenido cáncer están vivas hoy, y algunas encuentran un nuevo aprecio por las pequeñas alegrías.

Cuándo los sentimientos necesitan atención médica

La depresión es una condición médica, no un defecto de carácter. Los signos incluyen tristeza que no se va, sentirse indefenso o sin esperanza, perder el interés en cosas que antes disfrutaba, llorar con frecuencia, dificultad para concentrarse, cambios en el sueño, fatiga que no se alivia y pensamientos de hacerse daño.

Cuándo llamar a su equipo de atención: Si tiene signos de depresión durante más de 2 semanas, hable con su médico; algunos de estos síntomas también pueden venir de problemas físicos o de los medicamentos, por lo que es importante hablar de ellos. Si tiene pensamientos de suicidio, marque el 911 en una emergencia, o llame, envíe un mensaje de texto o chatee al 988 para comunicarse con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis; hay consejeros disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

Su médico puede sugerirle medicamentos, remitirlo a un experto en salud mental, o ambas cosas. El consejo del Instituto Nacional del Cáncer: no sienta que debe controlar estos sentimientos por su cuenta.

Cosas que las personas hablan con su equipo de atención

  • Consejería y grupos de apoyo. Pida a su médico, enfermero o trabajador social del hospital que le sugiera un consejero, un grupo de apoyo presencial o en línea, o una clase que enseñe maneras de manejar el estrés.
  • Estrés práctico. El seguro, los costos, el transporte y la ayuda en casa son fuentes reales de malestar; plantearlos temprano con su equipo o con la oficina de facturación del hospital puede aligerar la carga.
  • Efectos secundarios físicos. El dolor, la fatiga y otros efectos secundarios pueden bajar el ánimo. Manejarlos a menudo también le ayuda a sentirse mejor emocionalmente.

Maneras en que muchas personas sobrellevan el día a día

El Instituto Nacional del Cáncer describe estrategias que las personas encuentran útiles: expresar los sentimientos hablando o escribiéndolos; no culparse a sí mismo; no obligarse a parecer animado; elegir cuándo (y si) hablar de su cáncer; prácticas de relajación como la meditación y las imágenes guiadas; actividad suave como caminar, estirarse o hacer yoga; pasatiempos y actividades creativas; y concentrarse en lo que sí puede controlar: sus preguntas, sus citas, su horario diario y las partes de la vida que le dan alegría.

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