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Detección
Detección del cáncer de piel: en qué consiste un examen profesional de la piel
Una mirada en lenguaje sencillo a los exámenes profesionales de la piel para el cáncer de piel, quién tiene mayor riesgo y qué revisa el dermatólogo, basada en la orientación del Instituto Nacional del Cáncer y de la Sociedad Americana Contra el Cáncer.
En resumen
Un examen de detección del cáncer de piel es cuando un médico revisa su piel en busca de manchas que podrían ser cáncer, antes de que usted tenga síntomas. Para los adultos con riesgo promedio y sin manchas preocupantes, los grupos de expertos no recomiendan la detección rutinaria de todo el cuerpo. Las personas con mayor riesgo pueden beneficiarse de revisiones regulares de la piel. Hable con su médico sobre lo que es adecuado para usted.
La versión sencilla
Un examen de detección del cáncer de piel es cuando un profesional de la salud revisa su piel en busca de manchas que podrían ser cáncer. Esto se hace antes de que usted tenga síntomas, cuando el cáncer de piel suele ser más fácil de tratar.
El examen es rápido e indoloro. El médico observa su piel, a menudo con una pequeña herramienta de aumento. No se corta ni se extrae nada durante el examen de detección en sí.
Un examen de detección de la piel es solo una revisión cuidadosa, no un tratamiento ni un diagnóstico.
¿Todos necesitan un examen de la piel de rutina?
Aquí es donde muchas personas se sorprenden. Para los adultos con riesgo promedio y sin manchas preocupantes, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de los EE. UU. (U.S. Preventive Services Task Force), un grupo de expertos independientes, ha dicho que no hay suficiente evidencia para recomendar a favor o en contra de la detección rutinaria de todo el cuerpo. En términos sencillos, la investigación hasta ahora no muestra con claridad que examinar a todos los adultos con riesgo promedio salve vidas, y la detección también tiene algunas desventajas.
Eso no significa que los exámenes de la piel sean inútiles. Significa que la decisión debe ajustarse a la persona. Alguien con piel clara, muchos lunares o antecedentes familiares de melanoma está en una situación muy diferente de alguien sin ninguno de esos factores.
Para los adultos con riesgo promedio, la detección rutinaria de todo el cuerpo es una decisión personal que se toma con el médico, no un sí automático.
¿Quién tiene mayor riesgo?
Algunas personas tienen una mayor probabilidad de desarrollar cáncer de piel. Entre ellas se encuentran las personas que:
- Tienen piel clara, pecas o piel que se quema en lugar de broncearse
- Tienen cabello u ojos de color claro
- Tienen muchos lunares, o lunares de aspecto inusual
- Han tenido mucha exposición al sol o han usado camas de bronceado
- Han tenido una quemadura de sol grave, especialmente en la niñez
- Tienen antecedentes personales o familiares de cáncer de piel, especialmente melanoma
- Tienen el sistema inmunitario debilitado
Si usted tiene uno o más de estos factores, su médico puede sugerirle revisiones regulares de la piel. Las personas con mayor riesgo son las que tienen más probabilidades de beneficiarse de los exámenes profesionales.
Qué sucede durante un examen de la piel
Durante un examen profesional de la piel, el médico observa su piel de pies a cabeza. Esto puede incluir el cuero cabelludo, las orejas, los espacios entre los dedos de los pies, las plantas de los pies y otras zonas que son fáciles de pasar por alto por su cuenta.
Observa el tamaño, la forma, el color y la textura de sus lunares y marcas. Compara las manchas entre sí y presta especial atención a cualquier cosa nueva, cambiante o diferente de sus otras manchas.
A veces el médico usa un dermatoscopio, una pequeña herramienta con luz y aumento, para ver una mancha con más claridad. Si encuentra algo que necesita una revisión más detallada, puede sugerir una biopsia, que es un paso aparte en el que se extrae una muestra diminuta de la mancha y se examina bajo un microscopio. La biopsia es la única manera de saber con certeza si una mancha es cáncer.
El examen en sí es solo observación; la biopsia es un paso aparte que se usa para revisar una mancha específica.
La detección y los autoexámenes funcionan juntos
Ver a un médico y revisar su propia piel no son opciones excluyentes. Se apoyan mutuamente. Usted ve su piel todos los días, así que a menudo es el primero en notar una mancha nueva o un cambio. El médico puede entonces hacer una revisión más cercana y capacitada.
Entre visitas, ayuda conocer lo que es normal para usted. Si nota una mancha nueva, que crece, que cambia de color, que pica o que sangra, dígaselo a su médico. Informar los cambios temprano da la mejor oportunidad de detectar un problema cuando todavía es pequeño.
Usted y su equipo de atención son un equipo, y los cambios que usted nota importan.
Fuente: Instituto Nacional del Cáncer (NCI). Este artículo es solo educativo y no constituye consejo médico. Para decisiones sobre su salud, consulte a su equipo de atención.