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El cáncer y la vida diaria
Cuando le dicen que solo necesita más fe
Qué responder cuando alguien insinúa que su cáncer se iría si creyera con más fuerza, y por qué esa idea no tiene respaldo ni en la evidencia ni en la enseñanza de las corrientes principales.
En resumen
Que le digan que con más fe se habría curado es una de las cosas que más daño hacen a una persona enferma, y suele venir de personas que lo dicen con buena intención. El NCI describe el malestar espiritual como una parte común de la enfermedad grave, y es algo en lo que los equipos de atención pueden ayudar en lugar de juzgar.
Esta página es para personas con cáncer a quienes les han dicho, o que se han dicho a sí mismas, que más fe las curaría. Explica qué dice el NCI sobre la fe y la atención del cáncer, por qué esta idea puede doler y qué puede responder.
La frase y sus variantes
Casi nunca es tan directa como el título. Llega como ¿ya probó entregárselo de verdad a Dios?, o mi prima se sanó cuando por fin creyó, o Dios no nos da más de lo que podemos soportar. A veces es un video de testimonio que llega a las once de la noche. La estructura es siempre la misma: la enfermedad sigue ahí porque algo dentro del paciente todavía no está bien.
Casi todos los que lo dicen intentan ayudar. Eso no hace que duela menos.
Qué dice el NCI sobre la fe y el cáncer
Muchas personas con cáncer se apoyan en creencias espirituales o religiosas para sobrellevarlo. El NCI llama a esto afrontamiento espiritual. Su resumen dice que el bienestar espiritual y religioso puede ayudar a la calidad de vida. Señala menos ansiedad, depresión y aislamiento, y más esperanza y paz interior.
Eso describe cómo se siente y cómo se las arregla una persona. El NCI no describe la fe como una forma de hacer desaparecer el cáncer, ni trata la enfermedad como señal de poca creencia. Lo que trata el cáncer es su plan de tratamiento.
Lo que esto causa en las personas
Sugerir que la fe es el ingrediente que falta traslada la causa de la enfermedad al interior de la persona. Y lo hace justo cuando tiene menos energía para responder.
El NCI señala que una enfermedad grave puede causar dudas sobre las creencias y mucho malestar espiritual. Algunos pacientes sienten que Dios los castiga o pierden la fe después de un diagnóstico. En los estudios que resume el NCI, un mayor uso del afrontamiento religioso negativo, como el enojo con Dios, se relacionó con una peor calidad de vida en general.
Que le digan que le falta fe puede aumentar ese malestar en alguien que no lo tenía. Si usted lo siente, no está fallando en nada. Es una parte conocida de vivir con una enfermedad grave.
Qué decir
No está obligado a debatir. Algo breve y que le cueste poca energía funciona mejor que un argumento acertado:
- "Sé que lo dice con buena intención. Eso no es algo que pueda escuchar ahora."
- "Mi oncólogo y yo trabajamos con el plan que tengo, y voy a seguirlo."
- "Preferiría que rezara conmigo en vez de decirme qué hacer al respecto."
- "¿Podemos hablar de otra cosa hoy?"
Cuando viene con una recomendación de tratamiento
Hay una versión que deja de ser solo dolorosa y se vuelve peligrosa. Es cuando la sugerencia es dejar el tratamiento, saltarse un estudio, rechazar el medicamento para el dolor, o cambiar un medicamento por una práctica devocional o un suplemento que alguien está vendiendo.
Cuéntele a su equipo de oncología que esto está pasando. No es para que den un sermón a nadie. Pueden anotarlo en su expediente, ayudarle a poner límites a las visitas y darle palabras para responder. Por favor, hable con su equipo antes de cambiar o suspender cualquier tratamiento.
Si viene de su propia cabeza
A veces nadie lo dijo. A veces es usted quien se pregunta si rezó como debía, o si la duda que sintió dentro del escáner contó en su contra.
El NCI dice que la mayoría de los hospitales tienen capellanes, aunque no todos los entornos de atención ambulatoria los tienen. También dice que muchos pacientes y cuidadores quieren que los médicos hablen de las inquietudes espirituales, pero no saben cómo plantearlo. En una encuesta a pacientes ambulatorios con cáncer en la ciudad de Nueva York que cita el NCI, una ligera mayoría consideró apropiado que un médico preguntara por sus creencias y necesidades espirituales, pero solo el 1% dijo que eso había ocurrido. Por eso, con frecuencia es el paciente quien tiene que preguntar primero.
Preguntar no es señal de que las cosas estén peor de lo que pensaba. Así está organizado el sistema. Si el malestar se siente pesado, pregunte a su equipo por un capellán, un consejero o un trabajador social. Si alguna vez se siente en peligro o piensa en hacerse daño, llame o envíe un mensaje de texto al 988 (la Línea de Prevención del Suicidio y Crisis) o llame al 911.
Fuentes
- Instituto Nacional del Cáncer: Espiritualidad en el cuidado del cáncer (PDQ), versiones para pacientes y para profesionales de la salud.
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