Read this article in English →
Prevención
La alimentación y el riesgo de cáncer
Una explicación en lenguaje sencillo de cómo los patrones de alimentación saludables pueden reducir el riesgo de cáncer, y por qué no está demostrado que los suplementos prevengan el cáncer, basada en recursos del Instituto Nacional del Cáncer y la Sociedad Americana Contra el Cáncer.
En resumen
Un patrón de alimentación saludable, rico en verduras, frutas, granos integrales y frijoles, puede ayudar a reducir el riesgo de cáncer. Limitar los alimentos procesados, la carne roja y procesada, las bebidas azucaradas y el alcohol también ayuda. No se ha demostrado que los suplementos de vitaminas y minerales prevengan el cáncer en la mayoría de las personas.
La versión sencilla
No existe ningún alimento mágico que prevenga el cáncer. Lo que más importa es su patrón general de alimentación, es decir, la combinación de alimentos que consume a lo largo del tiempo.
Un patrón de alimentación saludable se basa en verduras, frutas, granos integrales y frijoles. Limita los alimentos altamente procesados, la carne roja y procesada, las bebidas azucaradas y el alcohol.
Comer de forma saludable es uno de varios pasos que pueden reducir el riesgo de cáncer y mejorar la salud general.
Concéntrese en el patrón completo, no en un solo alimento
Quizás escuche que cierto alimento "combate el cáncer" o "causa cáncer". La ciencia rara vez es tan simple. En cambio, los investigadores estudian los patrones de alimentación.
Una dieta rica en alimentos de origen vegetal está relacionada con un menor riesgo de algunos cánceres. Estos alimentos aportan fibra, vitaminas, minerales y otros compuestos beneficiosos. También le ayudan a mantener un peso saludable, lo cual reduce el riesgo de cáncer por sí solo.
La Sociedad Americana Contra el Cáncer (American Cancer Society) sugiere un patrón de alimentación que incluya:
- Una variedad de verduras y frutas de distintos colores
- Granos integrales, como el arroz integral y el pan de trigo integral
- Frijoles y lentejas
Alimentos que conviene limitar
Algunos alimentos y bebidas es mejor consumirlos en cantidades pequeñas:
- Carne roja y procesada. Las carnes procesadas, como el tocino, las salchichas y los embutidos, están relacionadas con el cáncer colorrectal. La carne roja es una causa probable.
- Bebidas azucaradas. Añaden calorías que pueden llevar al aumento de peso sin ayudarle a sentirse satisfecho.
- Alimentos altamente procesados. Muchos refrigerios empaquetados y comidas rápidas tienen muchas calorías, azúcar, sal y grasas poco saludables.
- Alcohol. El alcohol es una causa conocida de varios cánceres, y menos es mejor.
La alimentación y el peso van de la mano
La alimentación y el peso corporal están estrechamente relacionados. El exceso de grasa corporal está vinculado a al menos 13 tipos de cáncer. Un patrón de alimentación saludable le ayuda a alcanzar y mantener un peso saludable, lo cual reduce el riesgo de cáncer.
Esta es una razón para concentrarse en el patrón general. Elegir alimentos nutritivos que sacien y limitar los azucarados y altamente procesados favorece tanto un peso saludable como un menor riesgo de cáncer.
¿Y los suplementos?
Muchas personas se preguntan si las pastillas de vitaminas o minerales pueden prevenir el cáncer. Para la mayoría de las personas, la respuesta es no.
Los estudios grandes no han demostrado que los suplementos prevengan el cáncer. Algunos incluso han encontrado daños. Por ejemplo, el betacaroteno en dosis altas aumentó el riesgo de cáncer de pulmón en las personas que fumaban. La vitamina E tomada sola aumentó el riesgo de cáncer de próstata en un estudio grande.
Lo mejor es obtener los nutrientes de los alimentos, no de las pastillas, a menos que su médico le recomiende un suplemento por otra razón. Un dietista registrado puede ayudarle si tiene dudas.
La alimentación saludable es una pieza del rompecabezas
Ninguna dieta puede garantizar que usted nunca tendrá cáncer. El cáncer tiene muchas causas, y algunas están fuera de su control.
Aun así, comer de forma saludable es un paso que usted puede dar. Combinado con mantenerse activo, conservar un peso saludable, no fumar y limitar el alcohol, puede reducir su riesgo de manera significativa. Los cambios pequeños y constantes que pueda mantener son más útiles que las dietas estrictas de corto plazo.
Formas sencillas de empezar
No necesita cambiar toda su dieta de una vez. Los cambios pequeños se suman y son más fáciles de mantener. Algunas ideas:
- Añada una porción adicional de verduras o frutas a una comida cada día.
- Elija granos integrales, como el arroz integral o el pan de trigo integral, en lugar de los refinados.
- Cambie un plato de carne por frijoles, lentejas o pescado una o dos veces por semana.
- Cambie las bebidas azucaradas por agua, y deje los dulces y los refrigerios salados como gustos ocasionales.
- Cocine más comidas en casa, donde usted controla los ingredientes.
Llenar la mayor parte de su plato con alimentos de origen vegetal, mantener los alimentos procesados en cantidades pequeñas y vigilar el tamaño de las porciones favorece tanto un peso saludable como un menor riesgo de cáncer.
Busque cambios con los que pueda vivir durante años, no un plan estricto que abandone en un mes. Si no sabe por dónde empezar, un dietista registrado puede ayudarle a construir un patrón de alimentación que se ajuste a sus gustos, su presupuesto y su salud.